EL PASILLO SE VISTIÓ DE GALA

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Se aspira la declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial por parte de UNESCO

Aproximadamente un mes duraron las celebraciones en honor a este  género musical emblemático de Ecuador: el Pasillo, cuya  materia prima mayor es el  AMOR, aquella dimensión romántica del ser humano que nos recuerda nuestros encuentros, desencuentros, alegrías, pérdidas, duelos,   recuerdos  y nostalgias; en fin una  gama  de  emociones y  sensaciones  que envuelven nuestra vida afectiva.

Amerita, además, recordar que algunos textos de los pasillos rinden admiración a paisajes,  regiones o ciudades del Ecuador, los mismos que se han convertido en himnos populares de esas localidades como “Guayaquil de mis amores” de Nicasio Safadi y  “Alma Lojana” de Emiliano Ortega.  Adicionalmente,  existen pasillos serranos, costeños y amazónicos; es decir que este género atraviesa todas las regiones ecuatorianas con sus características propias.

Otra  singularidad del pasillo es que sus letras  proceden de inspiraciones de grandes poetas ecuatorianos o extranjeros, como “El alma en los Labios” del  guayaquileño Medardo Ángel Silva que en su primera estrofa dice “Cuando de nuestro amor, la llama apasionada dentro tu pecho amante, contemples extinguida ya que solo por ti la vida me es amada el día que me faltes, me arrancaré la vida…..”.

En definitiva, el pasillo se pasea por todos los estratos sociales por lo que es la música de mayor convocatoria  y un elemento muy importante de nuestra identidad. Pervive en la memoria histórica de nuestro pueblo, a través de múltiples formas de difusión como son las serenatas, conciertos,  medios de comunicación y, ante todo, el legado familiar a través de la transmisión oral de su música y letra.

Para el investigador y compositor,  Mario Godoy Aguirre, un erudito en el tema, el pasillo es un género musical regional, que se gestó en la época de la Gran Colombia y las guerras de la Independencia. Se lo  escuchó y bailó en Venezuela, Colombia,  Ecuador y Costa Rica. En los siglos XIX y XX se paseó por toda Latinoamérica. El libertador Simón Bolívar bailó con Manuela Sáenz en su primer encuentro en Quito.

De igual manera, afirma que el origen del pasillo está en el vals europeo, por lo que este género  musical es una innovación del vals conjugado con otros elementos como el yaraví, un ritmo propio de nuestra idiosincrasia y otros ritmos andinos.

HOMENAJES

Desde la institucionalidad del país y la sociedad civil se recordó que el Día del Pasillo fue instaurado por el ex mandatario Sixto Durán  Ballén, (1993), en memoria del  nacimiento del máximo exponente de este género, JULIO JARAMILLO LAURIDO, 1 de octubre de 1935. De igual forma, para  resaltar a destacados compositores como Francisco Paredes Herrera, Enrique Espín Yépez, Segundo Cueva Celi, Enrique Ibáñez, Cristóbal Ojeda, Segundo Bautista, entre otros.

Entre los eventos más destacados preparados para rendirlo pleitesía    estuvo el II Encuentro Internacional del Pasillo, al que se dieron cita investigadores musicales, músicos profesionales, maestros, estudiantes de música, gestores culturales, comunicadores sociales, melómanos y, en general, personas interesadas en  el conocimiento de la música iberoamericana.

Participaron representantes de Ecuador, Colombia, Venezuela, España y Francia. Ellos intercambiaron conocimientos y experiencias, conocieron los resultados de las nuevas metodologías, investigaciones musicológicas y su impacto en la preservación y defensa del patrimonio cultural. Además,  debatieron temas de actualidad  relacionados  con las músicas regionales e Iberoamericanas.

La cita  fue organizada por el personal del Museo- Escuela del  Pasillo, liderado por su director, Mario Godoy, contó con el auspicio de la Presidencia de la República y  apuntó al cumplimiento de varios objetivos como el estimular el interés de profesores y estudiantes de las instituciones  musicales del país hacia la investigación musical, así como , aportar herramientas para desenvolverse en este campo; proyectar nuevas formas de pensamiento y acción musical, a partir del estudio de nuestras músicas; consolidar nuestros referentes históricos; incentivar la libre creación artística y la producción, difusión, distribución y disfrute de bienes y servicios culturales; salvaguardar la memoria social y patrimonio cultural; y , garantizar el ejercicio pleno de los derechos culturales, remarcaron los organizadores.

Otra actividad  que concitó el interés fue la Gala del Pasillo Ecuatoriano destinado a recordar el primer aniversario de la declaratoria como Patrimonio Cultural Nacional Inmaterial del Pasillo. En este acto  se galardonó  con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Caballero a varios compositores  e intérpretes de este género por parte del  Presidente de  la República, Lenin Moreno Garcés, quien dijo “El pasillo corre por nuestras venas, es parte de nuestra identidad y debemos preservarlo, mantenerlo vivo, pero, sobre todo recordarlo”.

La inauguración del nuevo local de la Escuela del Pasillo, situado en el Centro Histórico de Quito,  (calle Manabí, entre García Moreno y Benalcázar), entusiasmó  a la ciudadanía que aspira que nuestra juventud tome la posta  de los cultores consagrados en la interpretación del pasillo.

En este lugar reciben formación musical continua aproximadamente 130 estudiantes. A través de  talleres permanentes se dictan clases gratuitas de guitarra, bandolín, arpa, piano y canto. La pretensión mayor de la Escuela es conservar este género musical entre las nuevas generaciones.

La apertura de una Sala con el nombre de Paulina Tamayo, conocida como  “La Grande del Ecuador” fue el número más aplaudido   del evento, toda vez que se le dio justo reconocimiento a una cantante que ha enaltecido a la música popular ecuatoriana por más de 4 décadas.

Esta Escuela es parte del Museo del Pasillo un sitio donde se preserva  y expone las obras de los compositores e  intérpretes destacados, instrumentos musicales, discos, partituras y todo aquello que identifica a este género musical. Aproximadamente unas ocho mil visitas mensuales llegan a sus instalaciones, mismas que son recibidas por cordiales guías.

El Maratón del Pasillo congregó a cientos de fanáticos en las calles de varias ciudades del país.

De otra parte, a este género musical  se le trasladó a las calles  para deleite de cientos de personas con el programa Maratón del Pasillo, que permitió que nuevas voces se promocionen y que el pueblo se  empodere de estas manifestaciones populares.

En fin, estas celebraciones se constituyeron en inspiraciones singulares encaminadas a sentir orgullo por el legado cultural dejado por valores consagrados y para recibir con entusiasmo a quienes se proyectan como las nuevas voces de nuestra  cultura musical.

 

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Eva Rocío Villacís
periodista profesional ecuatoriana graduada en la Universidad Central de Ecuador. Tiene una amplia experiencia en Comunicación Institucional. Ahora ha incursionado en el periodismo con la misma vocación y empeño que lo hizo como Relacionadora Pública de importantes instituciones y personajes de nuestro país. Muy interesada en los acontecimientos políticos, culturales, sociales e históricos que se suceden en el día a día en Ecuador, se permite trasladar a ustedes el pensamiento, sentir y hechos de nuestro país Ecuador, para que los hermanos latinoamericanos estén oportunamente informados y motivados a para seguir adelante en la construcción de la Patria Grande.