La Cancillería entrega al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural la tzantza restituida por el Vaticano

Acciones de carácter diplomático y la voluntad de la Santa Sede permitieron la recuperación del cráneo

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El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana trasladó al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) la tzantza (cráneo reducido) de origen shuar que el Vaticano, después de casi un siglo en su poder, restituyó a Ecuador, con motivo de la visita que el presidente, Lenín Moreno, realizó en diciembre a Europa.

La pieza, que ahora será sometida a estudios técnicos y de conservación, fue entregada al país gracias a las acciones de carácter diplomático ejecutadas por la Cancillería, el Comitė Interinstitucional de Lucha contra el Tráfico de Bienes Patrimoniales y a la voluntad de la Santa Sede, que mantenía esta tzantza en la reserva de sus museos.

Ésta es una de las últimas recuperaciones de bienes patrimoniales, que se realizó en el marco de la visita que cumplió el presidente Lenín Moreno a Italia, el pasado 16 de diciembre de 2017, día en el que el Vaticano entregó de manera oficial al Estado ecuatoriano la tzantza de un guerrero de la tribu amazónica shuar que permaneció en el museo etnográfico de esa ciudad desde el año 1925.

“Por voluntad propia del Vaticano y con las acciones de nuestra embajada en la Santa Sede se llegaron a los acuerdos para la devolución de la tzantza”, enfatizó el director de Asuntos Culturales, Patrimoniales y Turísticos de la Cancillería, Fabián Bedón.

El bien etnográfico se encontraba hasta el momento en un contenedor metálico en el repositorio documental del archivo histórico de la Cancillería ecuatoriana, en un ambiente climatizado y en condiciones adecuadas. “Ahora estamos en un proceso de cuarentena y, tras su revisión por el INPC, posteriormente será traslado al museo de Pumapungo ubicado en Cuenca”.

“Éste es un bien etnográfico porque forma parte de un ser humano. Según la legislación internacional del Consejo Internacional de Museos (ICOM), todo bien deber ser devuelto a las propias comunidades, solo se necesita la buena voluntad”, agregó el funcionario.

Una vez que el bien fue entregado al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, la arqueóloga Andrea Yánez, que es catalogadora de bienes arqueológicos en esa institución, relató que hace dos años fue designada para viajar al Vaticano y determinar la autenticidad de la tzantza.

“Procedí hacer exámenes básicos para identificar si es de un animal o de un humano, determinando que era de una persona y que se trata de un objeto patrimonial ecuatoriano”, aseveró. Además, comentó que la pieza estaba bien mantenida y en las condiciones medioambientales correctas.

El conservador investigador del INPC Fernando Espinoza manifestó que antes de proceder con la apertura del contenedor metálico en el que reposa la cabeza humana reducida, se tienen que conocer las condiciones ambientales en las cuales fue trasladada. “Esos datos son totalmente necesarios para que nosotros generemos el proceso de adaptación de la tzantza hacia otro contenedor, ya sea para exhibición o para ser guardado en una reserva”.

La tzantza será entregada al Ministerio de Cultura y Patrimonio para que, de acuerdo a lo expresado por el ministro Raúl Pérez Torres, sea expuesta en el Museo Pumapungo, de Cuenca.