ECUADOR: ¿CÓMO TRANSCURRE LA CAMPAÑA ELECTORAL?

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El próximo 7 de febrero se realizarán los comicios presidenciales y legislativos en Ecuador.

El pasado 31 de diciembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) levantó la bandera blanca para que 16 competidores que van en pos de la presidencia y vicepresidencia de la República; candidatos a asambleístas nacionales y provinciales; parlamentarios andinos inicien oficialmente la campaña electoral, que va hasta el 5 de febrero, en la que tratarán de convencer a 13.1 millones de habitantes para que les den su voto, el próximo 7 de febrero de 2021.

Amerita caracterizar esta campaña electoral, toda vez que tiene particularidades que la tornan inédita, por ejemplo: tendrá importantes limitaciones por la presencia del Covid-19, el CNE ya ha diseñado protocolos para que los actores políticos y sus adherentes los cumplan de forma irrestricta para los actos proselitistas como caravanas, recorridos, concentraciones, etc.; esta particularidad  hace que la campaña se traslade a las redes sociales, lo que le convierte en un evento, eminentemente virtual; es la primera ocasión que se presenta un número tan alto de candidatos lo que dificulta los debates, la comprensión y asimilación de parte de la ciudadanía de los planes de trabajo a ser expuestos, el CNE ha anunciado que habrá un debate que durará tres horas y cada candidato tendrá once minutos para sus exposiciones; en esta campaña se pondrá en vigencia las nuevas reformas electorales que fueron aprobadas el año anterior por la Asamblea Nacional; hay un campaña económicamente muy inequitativa, mientras un candidato ha inundado las redes con su propaganda con costos exorbitantes hay otros con menguados recursos lo que le vuelve muy desigual; en la numerosa lista de candidatos a la presidencia  solo consta el nombre de una mujer: Ximena Peña, al respecto no se han manifestado los movimientos feministas; existen pronunciamientos oficiales que manifiestan que habrá que ampliar el horario de las votaciones, esto violaría el Código de la Democracia; y por último, a la fecha, hay un 44% de indecisos que todavía no se han decidido su voto.

De manera muy somera daré los nombres de los candidatos a la presidencia del país. Posteriormente, daremos a conocer más detalladamente quiénes son y sus ofertas electorales: Andrés Arauz de UNES; Guillermo Laso de Alianza CREO_PSC; Yacu Pérez por Pachakutik; César Montúfar, Alianza Honestidad; Isidro Romero por el Partido Avanza; Lucio Gutiérrez por Sociedad Patriótica; Paúl Carrasco de Juntos Podemos; Ximena Peña de Alianza País; Juan Fernando Velasco– Construye; Gerson Almeida por Ecuatoriano Unido; Carlos Sagnay por FE; Xavier Hervas por la Izquierda  Democrática; Pedro Freile de Amigo; Giovanny Andrade de Unión Ecuatoriana; Gustavo Larrea por Democracia Sí; y, Guillermo Celi de SUMA.

Rommel Jurado analiza la campaña electoral que se lleva adelante en Ecuador

Para conocer el criterio político de la campaña electoral en marcha, invité al analista a Rommel Jurado Vargas, doctor en Jurisprudencia, Máster en Derecho Constitucional, Máster en Estudios Avanzados en Derechos Humanos, docente universitario, y autor de 9 libros, entre sus más importantes realizaciones:

1.- ¿Cómo se presenta la campaña electoral?

Ha sido una campaña electoral con dificultades. Las dificultades  se deben a una creciente pérdida en la institucionalidad del Ecuador que ha afectado también a la Función Electoral. Esta función fue invadida por la Contraloría General del Estado que pedía de una forma ilegal, inusual e irregular que se eliminen de la contienda electoral algunas organizaciones políticas.

El Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que hizo es  evadir esta investida de la Contraloría y trasladar esto al Tribunal Contencioso Electoral (TCE) que, finalmente, evitó la participación de algunos partidos políticos.

Asimismo, la Función Judicial ha tenido una potente intromisión en el ámbito electoral, porque impidió la candidatura a vicepresidente de una de las figuras políticas más importantes de Ecuador:  Rafael Correa Delgado, ex presidente de la República.

El inicio de la campaña electoral,  ya formalmente, consagra ciertas exclusiones y marginaciones, y además la permisividad a entorpecer otras candidaturas provenientes de otros sectores, como la del empresario Álvaro Noboa.

2.- Muchos obstáculos de carácter jurídico-político tuvo que sortear la lista del progresismo, conformada por Andrés Arauz y Carlos Rabascall, para ser inscrita, en firme, en el Consejo Nacional Electoral.

Una de las listas que la Contraloría  pidió excluir era la de la candidatura del progresismo: Compromiso Social,  que fue eliminada, temporalmente. Eso hizo que el progresismo tenga que buscar otros espacios políticos desde donde canalizar sus propuestas. A ello se sumó  la pérdida del Movimiento Alianza País. Estos hechos tienen impactos enormes en relación a las  posibilidades de difusión de  ideas, de las candidaturas, de los símbolos que identifican al progresismo. Fijar y comunicar todo aquello a los ciudadanos demanda tiempo y representa dificultades. Sin embargo de estos bloqueos políticos y de una serie de recursos interpuestos para tratar de descalificar a los candidatos del progresismo,  ante el TCE, finalmente, el progresismo logró tener partido, candidatos  e inscribirlos. Evidentemente, se hizo  un uso inadecuado de las herramientas jurídicas para tratar de excluir la participación del progresismo ecuatoriano. Situación que  fue registrada por  otros candidatos  e inclusive algunos de la  derecha, en cierto momento, manifestaron que esta arremetida  debería pararse.

3.-Un grupo de congresistas de los Estados Unidos pidió a Mike Pompeo, que inicie un diálogo con el gobierno de Lenin Moreno, a fin de que insista en elecciones libres, justas e inclusivas en Ecuador.

Esto se debió a una iniciativa, en parte ciudadana,  de los movimientos políticos afectados, intelectuales, defensores de  derechos humanos  quienes denunciaron  a organismos internacionales, incluyendo la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Congreso de los Estados Unidos, los riesgos que corría  la democracia de Ecuador, a partir del intervencionismo en la función electoral, del gobierno de Lenin Moreno,   la Contraloría y de otros actores políticos  encubiertos.

La respuesta internacional fue masiva: Premios Nobel, intelectuales importantes, defensores de derechos humanos, organizaciones sociales y políticas de diversos lugares del mundo y como una bancada del Congreso de EU se activaron para pedir que se respete y defienda la democracia aquí en el país.

4.-Cuáles hubieran sido las consecuencias para Lenin Moreno si desoía estas peticiones?

En este momento, hay demasiada vigilancia internacional y nacional para realizar una especie de fraude a la democracia ecuatoriana, sea  posponiendo las elecciones o impidiendo la participación de algunos competidores políticos. Sin embargo, el fantasma del fraude electoral,  es decir del conteo fraudulento de votos siempre ronda las preocupaciones de todos los actores políticos. Pero la idea para contrarrestar esta posibilidad es que se extremen los controles nacionales o internacionales para garantizar la limpieza de las elecciones. Ya muy poco es lo que podría hacer en términos políticos el gobierno de Moreno, que está a cuatro meses de concluir,  para tratar de evitar  o posponer las elecciones, realmente estas hipótesis están descartadas. Las consecuencias de desoír esta petición internacional considero que es de orden moral, una pérdida de credibilidad del Estado ecuatoriano y de las personas que ahora hacen gobierno, principalmente de Lenin Moreno, cuyo desprestigio internacional por estas y otras denuncias ha crecido sustancialmente.

5.- ¿Cuáles son las particularidades de esta campaña política?

Es una campaña interesante en términos de análisis político. Primero, porque a pesar de la adversidad que ha sufrido el progresismo ha logrado posicionar con bastante éxito la imagen del binomio conformado por el candidato a presidente Andrés Arauz, joven economista , que rápidamente, ha logrado instalarse, en enorme grado de conocimiento,  en el imaginario de la ciudadanía; en tanto, que el candidato a vicepresidente, Carlos Rabascall, es un periodista muy reconocido y  de larga data. Lo realmente interesante es que, en términos políticos,  se  recuperó y gana terreno   el progresismo. Esto se debe al desgaste enorme que ha tenido el gobierno de Moreno,  ya que  se equivocó en la implementación de una errada  política financiera-económica. Pagó en tiempos de pandemia la deuda externa incluso sin tomar en cuenta las indicaciones del propio Fondo Monetario Internacional (FMI).

Instauró una política de persecución contra sus adversarios políticos, principalmente a los miembros de la Revolución Ciudadana, y ha limitado a través de leyes realmente inconstitucionales, los derechos de los trabajadores permitiendo sus despidos y precarizando de sus  condiciones laborales. También hubo en octubre de 2019, actos de fuerza que implicaron graves violaciones a los derechos humanos, por las movilizaciones de los sectores indígenas y populares. Esto quedó en la memoria de la gente.

Todo este escenario político, este  rebrote del progresismo, se produce en un contexto en que el candidato de la derecha, representada por el   banquero Guillermo Laso, muestra una histórica alianza con el gobierno de Lenin Moreno. Él hizo declaraciones públicas, en el pasado, defendiendo a la ministra de Gobierno, María Paula Romo y al mismo Lenin Moreno,  proponiendo las ideas económicas que finalmente Moreno las implementa.  Entonces tenemos un escenario encarnado en una persona: Andrés Arauz, que ha logrado gran reconocimiento ciudadano y un banquero que hace su tercera campaña y que representa el continuismo del  gobierno de Lenin Moreno.

Hay otra gran cantidad de candidatos, algunos de ellos con alguna posibilidad de éxito como, Yaku Pérez de las filas de la izquierda y cercano al movimiento indígena, e Isidro Romero, un hombre de derecha pero  no afín a   Guillermo Laso.

Más allá de esos cuatro candidatos no hay ninguno otro, que tenga posibilidades reales ni siquiera de pasar a la segunda vuelta. Es un escenario complejo e interesante el que nos ha planteado esta elección.

6.- ¿Hasta qué punto la presencia de la mujer, en la campaña, cumple con las aspiraciones de este género?

Las normas electorales que existen en Ecuador establecen unas reglas para la paridad en las candidaturas. Lastimosamente, esas reglas no han sido suficientemente respetadas, no en todos los casos se ha conseguido esa tan ansiada paridad, en el binomio para candidatos a vicepresidentes fue notorio. Como usted señala hay una sola candidata mujer, Ximena Peña, para la presidencia de la república y la mayoría de los binomios están compuestos por hombres.

7.- ¿Cuáles ofertas electorales le parecen a usted que son una burla para el pueblo ecuatoriano?

Principalmente, la derecha ha planteado que va a producir dos millones de empleos, pero no ha dicho ni cómo ni cuándo. Y cuando se ha tratado de rascar un poquito en esa propuesta aluden a que cualquier tipo de actividad que genere recursos es un empleo. No importa si esa actividad es precaria, si  se hace con niños, se hace en horarios excesivamente cargados  o fines de semana. Es decir son  propuestas  irrespetuosas a los derechos laborales. Esto no es empleo, eso no es trabajo, esto es explotación laboral.

Hay una propuesta un tanto insultante: un banquero, que ha tenido un banco por cerca de 40 años y  el cual cobra hasta el 28% de intereses en dólares a los comerciantes minoristas; ahora en campaña, nos propone que va a conceder créditos hasta 30 años plazo, al 1% de interés. Laso una persona que tiene un largo historial de cobrar intereses del 10, 17 y hasta el 28%, de repente, cuando quiere ser presidente, en plena campaña nos hace esa propuesta un poco irracional e ilógica.

Otras propuestas vienen del candidato, Yaku Pérez, que también resultan contraproducentes. En este momento de precariedad, de falta de recursos, de necesidad de recuperar la activación económica, propone una protección  irrestricta a los recursos naturales. Los recursos naturales deben servir para ser explotados efectivamente, aprovechados respetando  la naturaleza, cuidando  las condiciones  ambientales; recordemos que de ahí  proviene la riqueza que  permitirá tener acceso a  educación y salud a los ciudadanos.

Finalmente, hay un tratamiento demagógico de los problemas de la educación y sanitarios, a los que la derecha se refiere muy poco cuando son problemas gravísimos.

Por otra parte, tenemos al candidato Andrés Arauz haciendo  propuestas muy concretas de reactivación económica, desde abajo hacia arriba. Él propone inyectar mil millones de dólares a las economías populares a través de un subsidio que se realizará, por una vez,  y ya se han implementado en otros países del mundo. Esa activación de la economía,  desde abajo hacia arriba, permite poner dinero en los bolsillos de las personas más empobrecidas, dinero que se queda en la economía, que no se fuga a los paraísos fiscales, como cuando se invierte en las grandes empresas.

En definitiva, hay una cantidad de ofertas que son dolorosas o demagógicas para la mayoría de ecuatorianos, pero en contrapartida existen  las que  movimientos progresistas han desarrollado, que son propuestas bastante sólidas.

8.- ¿Cómo cree que será el debate de 16 candidatos presidenciales? El CNE propone que durante tres horas, cada candidato exponga su plan de trabajo, en 11 minutos.

Es muy difícil que  un debate se pueda realizar con ese número de personas, eso es casi imposible y, menos teniendo un tiempo tan corto para referirse a tantos temas que son de preocupación de los ecuatorianos, y hacerlo de una forma que quede suficientemente entendida para todos los que escuchemos.

El debate es un requerimiento jurídico establecido en el Código de la Democracia, que los candidatos deben cumplir. Pero un debate con tantos candidatos no es viable por el corto  tiempo con el que cuentan. En realidad este debate  se va a convertir en una competencia de efectismos.  Es decir, se tratará de   impactar con golpes  de efectos en la en la voluntad popular, para llevar votos de ciertos sectores hacia los candidatos.

9.- ¿Cuál es el papel de la prensa hegemónica en esta campaña?

En Ecuador hemos vivido, en los últimos 20 años, una  interpelación permanente a los grandes medios de comunicación que se han aliado con los actores tradicionales de la política y de grandes fuerzas económicas para usar la comunicación social de dos maneras: la una para atacar a sus adversarios y la otra preservar y ampliar sus privilegios. Esta alianza entre la prensa hegemónica y los poderes económicos fue duramente combatida durante el gobierno de Rafael Correa. Una vez que ese gobierno termina Lenin Moreno vuelve a pactar con esa gran prensa y en buena medida el equipo de comunicación de asesoría  y de difusión de las propuestas de la derecha y de ataque al progresismo está articulado en esa gran prensa.  Ese es el papel que, ahora, está teniendo.

Pero por efectos de la pandemia y por el desarrollo de la comunicación alternativa y popular, hay ahora más medios independientes, medios alternativos, han proliferado los digitales, lo que ha permitido que exista una comunicación que compite todo el tiempo con la comunicación tradicional.  No es una competencia en igualdad de condiciones  pero es una competencia real. Por otro lado, las redes sociales han sido también  un reducto donde se desmienten los grandes relatos articulados por los medios tradicionales.

Asimismo, los grandes medios están mirando con expectativa la candidatura del progresismo porque tiene muchas posibilidades de ganar , según las encuestas. Por lo que están mirando qué es lo que va a pasar, en el futuro, cuando esta alianza con las fuerzas políticas de derecha pierda.

10.- ¿Cómo está la imagen política del actual mandatario, Lenin Moreno Garcés, a pocos meses de dejar el poder?

Las encuestas varían.  Las más radicales, una de ellas internacionales, dicen que el grado de credibilidad del presidente Moreno oscila entre el 6 y el 8%.  Y las encuestas más benevolentes, tanto nacionales como internacionales, oscilan entre el 12 y el 14% de credibilidad.  En cualquiera de los dos casos, el margen de credibilidad del presidente es muy pequeño y tiene, lastimosamente, una proyección pública nacional e internacional muy hacia la baja, lo cual impacta desfavorablemente en la imagen del país.

En este contexto  crítico, en medio de un vendaval económico, una crisis sanitaria sin precedentes se desarrolla la campaña electoral, que a pesar de estas circunstancias están dando espacio a la esperanza.