CONTINÚA DESAPARECIDO TESTAMENTO DE EUGENIO ESPEJO

HECHO QUE ATENTA AL PATRIMONIO DOCUMENTAL ECUATORIANO

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El testamento de uno de los hombres más notables de la historia de Ecuador, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, prócer de la independencia, sigue desaparecido, causando indignación e incertidumbre en gran parte de la sociedad ecuatoriana seguidora de este prohombre.

La noticia de la desaparición de este documento saltó a la luz, cuando el colectivo cultural, La Cofradía de los Duendes, liderado por Rina Artieda, descubrió que  los folios 455 y 456, habían sido arrancados de un libro antiguo que reposaba en la Archivo Histórico  Nacional, ubicado en el sector de La Alameda, centro de Quito.

Esta institución custodiaba  el testamento de Espejo, que había sido   notariado el 23 de diciembre de 1795, cuatro días antes de su fallecimiento, el 27 de diciembre de 1795. Cabe señalar que los restos del precursor de la Independencia de Ecuador  reposan en la capilla de San José de El Tejar, barrio céntrico de la capital ecuatoriana; lamentablemente, su cripta está completamente deteriorada.

Por suerte, por el trabajo de los historiadores el contenido del testamento no es un secreto, mismo que ha sido publicado íntegramente, en diferentes obras como la de Marco Chiriboga: “Vida, Pasión y Muerte de Francisco Xavier Eugenio de Santa Cruz y Espejo”.

El Testamento de Espejo fue sustraído del Archivo Histórico Nacional

El mencionado testamento dice lo siguiente: “En San Francisco de Quito, el 23 de diciembre de 1795. En nombre de Dios todo poderoso. Sepan que este es mi testamento último y postrimera voluntad, y vieren, cómo yo, el Dr. Francisco Xavier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, médico de profesión; natural y vecino de la ciudad, hijo legítimo y de legítimo matrimonio de Dn. Luis Santa Cruz y Espejo y de Dña. María Catalina Aldaz Llarraincar ya difuntos, vecinos que fueron de esta dicha ciudad:

Como el morir es cosa muy natural a toda criatura viviente y la hora es incierta, deseando por esto, dejar arregladas todas las cosas tocantes al descargo de mi conciencia, hago y ordeno este, mi Testamento, última y final de voluntad, de la manera siguiente:

Primeramente, encomiendo mi alma a Dios, dejando las demás exequias funerales a disposición de mi Albacea, por ser esta mi voluntad.

Ítem, mando a las mandas acostumbradas, a un real a cada una de ellas, con inclusión de la venerable sierva de Dios Marina de Jesús, y dos reales a la Casa de Santa Jerusalén, que todo lo separo de mis bienes….

Ítem, declaro que no he sido casado, ni velado en ningún tiempo y me he mantenido es estado de celibato hasta el día presente.

Ítem, declaro que habiendo percibido las porciones legítimas paternas y maternas de mi hermana, Dña. Manuela, las he gastado en varios asuntos de gravedad y honor que he tenido, por lo que no teniendo cómo satisfacerle, sino en lo que tengo vencido de mi renta en la Biblioteca en virtud del título que  se me confirió por el  Superior Gobierno de esta Real Audiencia, quiero y es mi voluntad, que mi albaceas cobren en el modo posible dicha Renta y se la entreguen a la dicha mi hermana, para que con ella y con la corta ropa blanca y de color dejo, se haga pago en parte de lo que tengo que satisfacerle, y lo que resultare de descubierto, me lo perdone por amor de Dios.

Ítem, declaro que en poder del cura boticario, Fray Antonio de Jesús, tengo empeñado un par de hebillas de oro en la cantidad de 70 pesos. Es mi voluntad que mis albaceas satisfagan dicho importe y entreguen dichas hebillas a mi hermana Manuela, por ser suyas propias, y que solo me prestó para dicho efecto.

Ítem, declaro que así mismo, tengo empeñada una cadena de oro de dicha mi hermana, en poder de Dña.Ascencia Coleti, y la cantidad de 30 pesos, lo que quiero se le paguen y recauden dicha cadena, y se lo entregue a la referida mi hermana.

Ítem, declaro que debo por una obligación simple, a Dn. Francisco Camacho, vecino de Buga, cien pesos, con el interés de un seis por ciento, lo que quiero se le paguen en caso de resultar a mi favor algunos  bienes.

Ítem, declaro que debo cincuenta pesos a Dña. María Jacinta de Herrera, los que quiero se le paguen.

Ítem declaro que debo veinte pesos al Convento de la Recolección de la Merced por el importe de libros que tomé, los que quiero se le paguen de mis bienes.

Ítem, declaro que debo cuatro pesos al Doctor Don. José Miguel Vallejo, vecino de Riobamba por un libro que tomé, los que quiero si le paguen.

Ítem, declaro que no me acuerdo deber a otra persona más, ni que me deban; y acaso, de resultar en pro o en contra, justificado que sea probante, quiero que se cobre y pague de mis bienes.

Y para cumplir y pagar este, mi Testamente, sus mandas y legajos en el contenido, nombro por mis Albaceas y Tenedores de bienes al Doctor Dn. Juan Pablo y Dña. Manuela Santa Cruz y Espejo, mis hermanos legítimos.

Y cumplido y pagado es, mi Testamento, elijo y nombro como única y universal heredera a la dicha mi hermana, Dña. Manuela Santa Cruz y Espejo, para que el remanente que quedare y fincare de todos mis bienes, lo haya, lo goce y herede con la bendición de Dios, y la mía, en atención a no tener, como no tengo, herederos forzosos, ascendiente ni descendientes y ser esta determinada voluntad.

Y yo, el presente Escribano (Mariano Mestanza), doy fe…. , en presencia de los testigos que fueron rogados y llamados para dicho efecto, que fueron Dn. Augustín López, Dn. Antonio Jaramillo y Dn. Francisco Villalobos.”

(f) Dr. Francisco Xavier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, ante mi (f) Mariano Mestanza, Notario Público.

REACCIONES

Como era de esperar, este delito causó la respuesta inmediata de las autoridades competentes, entre estos, el ministerio de Cultura y Patrimonio, que en un comunicado público informó sobre  las acciones legales que ha emprendido. Manifestó, por ejemplo,  que la directora del Archivo Histórico Nacional presentó la denuncia respectiva en la Fiscalía General de la Nación, entidad que se encuentra en el proceso de investigación.

Asimismo, el ministerio de Cultura y Patrimonio exhortó a la Fiscalía para que se «ejecuten las diligencias investigativas que permitan dilucidar los hechos e identifiquen a los presuntos autores, coautores y cómplices de este hecho punible». Empero, ya han pasado más tres meses de tales investigaciones y no se conoce ningún resultado.

Además, solicitó a la Contraloría General del Estado que inicie un examen especial sobre la gestión del Archivo Histórico, donde debía realizarse  una evaluación de los fondos documentales y de los protocolos de manejo de los bienes culturales patrimoniales de la entidad. Añadió que se trasladará a esta institución a otro sitio.

Pidió al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural que active la alerta virtual en el exterior. Acciones que apuntan a recuperar y preservar la memoria histórica de Ecuador.

Pablo Rosero, coordinador técnico del centro cultural de la Biblioteca “Aurelio Espinosa Pólit”, comentó a un medio de circulación nacional,  que “casos como este se dan por la falta de procesos y políticas de conservación documental dentro de las instituciones (sobre todo del sector público) y la escasa inversión en la cultura, por parte del Estado. Agrega que tampoco se cumplen procedimientos y no hay personal calificado al cuidado de bienes patrimoniales”.

EUGENIO ESPEJ0

Eugenio Espejo, patriota, médico, escritor, periodista y abogado ecuatoriano, es reconocido como uno de los exponentes máximos de la ilustración de la época. Quito fue la ciudad que le vio nacer en 1747, Luis Chuzig  fue su padre, un indígena de Cajamarca- Perú y la mulata Catalina Aldás su madre, que según los historiadores era una esclava liberta que contaba con ascendientes vasconavarros, El apellido Espejo fue adoptado tardíamente por su padre, y el de Santa Cruz es por devoción cristiana.

A decir, de uno de los  estudiosos de la vida y obra de Eugenio Espejo, Carlos Freile, quien ha publicado cinco libros de este personaje, la principal herencia de Espejo “está en haber sido un analista profundo, un denunciador y un crítico de la sociedad de su época, pero sobre todo por ser el sembrador de ideas libertarias en la Real Audiencia de Quito (hoy Ecuador) y en América.

Freile afirma “Encontré en Sevilla un documento en el que, en 1797, esto significa que unos doce años antes de lo que nosotros llamamos el Primer Grito de la Independencia, ya se le califica de subversivo a Eugenio Espejo”. Esto significa que los mismos españoles antes de la Independencia, ya hablaban de que Espejo estaba preparando un proceso al que nosotros llamaríamos más tarde Independencia.

Finalmente, existen varias preguntas que se plantean los ecuatorianos: ¿quién se sustrajo el documento? ¿cuál es la finalidad de tal hurto? ¿ a quién le sirve este documento?. Estas y otras interrogantes las dejo planteadas a nuestros apreciados lectores. De hecho, es innegable el alto valor cultural y patrimonial que tiene el documento, que con la sustracción priva a los ecuatorianos de un legado supremo.

 

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Eva Rocío Villacís
periodista profesional ecuatoriana graduada en la Universidad Central de Ecuador. Tiene una amplia experiencia en Comunicación Institucional. Ahora ha incursionado en el periodismo con la misma vocación y empeño que lo hizo como Relacionadora Pública de importantes instituciones y personajes de nuestro país. Muy interesada en los acontecimientos políticos, culturales, sociales e históricos que se suceden en el día a día en Ecuador, se permite trasladar a ustedes el pensamiento, sentir y hechos de nuestro país Ecuador, para que los hermanos latinoamericanos estén oportunamente informados y motivados a para seguir adelante en la construcción de la Patria Grande.