Haití se llena de Esperanza

Un grupo de hermanos de diferentes movimientos y grupos de la Iglesia Católica se dieron a la tarea de ayudar a los más pobres del vecino país

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Hace solo un corto tiempo atrás un grupo de hermanos de diferentes movimientos y grupos de la Iglesia Católica se dieron a la tarea de ayudar a los más pobres del vecino país de Haití.

Formaron un grupo con el propósito de llevar ropa, alimentos, medicamentos, juguetes, y sobre todo esperanza a un lugar donde la miseria abunda y las comodidades no existen.  La comida, el agua potable, la educación, viviendas adecuadas y el trabajo no existen para miles de residentes del pueblo de Port Margot, una localidad al norte de Haití y no muy distante de la segunda ciudad del país, Cabo Haitiano.

El grupo de ocho hermanos, compuesto entonces de tres mujeres y cinco varones visitaron el lugar en Diciembre del 2015 y fue tal la impresión y emoción que les causó el ver las condiciones de vida de estos hermanos que decidieron no quedarse cruzados de brazos y actuar en favor de aquellos menos afortunados.  Un año más tarde comienza la preparación de un segundo viaje y esta vez el grupo se compuso de tres mujeres y once varones.  La tarea principal de este viaje el cual se dio en Abril/Mayo del 2017 fue ayudar a terminar tres viviendas, apoyar el dispensario de las Siervas de María, realizar tareas de mantenimiento básico y proporcionar apoyo a otras tareas incluyendo la escuela y visita a los enfermos.

Hoy día el grupo ha tomado un nombre y se  llama: “Haití se llena de Esperanza”.  Compuesto actualmente por todos los que han ido a Haití hemos continuado ofreciendo ayuda a través de la compra de 50 catres para ser utilizados como camas por muchos de los que hoy duermen en el suelo desde niños hasta ancianos.  Estamos recolectando medicamentos básicos, para ayudar en el tratamiento de enfermedades e infecciones comunes en Haití, tales como triple antibiótico, toallitas de alcohol, ibuprofeno y otros, los cuales están disponibles en Puerto Rico, muchas veces, a $1 cada uno en tiendas por departamentos pero que en Haití podrían hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Tenemos otros proyectos pendientes entre los cuales el más importante es restaurar el acueducto que lleva sobre 13 años inservible.  Se necesitan padrinos para los niños de escuela ya que el gobierno Haitiano no ofrece educación gratuita.  Hace falta una impresora de etiquetas médicas y reparar la planta eléctrica del dispensario que tanta ayuda ofrece a los enfermos de la localidad. Estas son solo algunas de las necesidades más apremiantes, pero la lista es casi interminable y para  lograr progreso hacen falta recursos económicos.

Todo lo que se ha logrado hasta ahora ha sido por misericordia del Señor y la aportación voluntaria de personas que han entendido que ese mandato del Señor, “Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo” no es algo abstracto, sino que hay que llevarlo a la realidad concreta de ayudar a los que lo necesitan en especial niños, ancianos y enfermos.  Demos gracias a Dios por lo que tenemos y por la abundancia que Dios nos regala en Puerto Rico diariamente.  Pidamos al Señor que nos continúe bendiciendo y que nos inspire a compartir lo que tenemos con los más necesitados.
Usted puede unirse a este esfuerzo primero con la oración y luego de forma concreta con su donativo en la medida que lo sienta en su corazón.  Se puede comunicar por Facebook al grupo: “Haití se llena de Esperanza”, también puede llamar al teléfono (787) 356-3050, o (787) 951-2850. También puede hacer su donativo a la cuenta del banco Oriental # 009-1578125 Siervas de María Curia Provincial, o por correo a Siervas de María Curia Provincial HC 2 Box 12960, Gurabo PR  00778-9736. Por favor especifique que el donativo es para “Haití se llena de Esperanza”.