Desde Puerto Rico: ¿Ciudadanos Americanos a Medias?

Desde Puerto Rico: ¿Ciudadanos Americanos a Medias?

El gobernador aprovechó la ocasión para ripostar diciendo que el no ofrecer los mismos derechos a los puertorriqueños era también un fraude de parte del congreso.

Si los puertorriqueños son ciudadanos americanos para ir a la guerra y morir en tierras extrañas, entonces también son buenos para recibir los beneficios que reciben los otros ciudadanos de los Estados Unidos de Norte América

En el día de ayer 14 de noviembre, ocurrió un evento histórico donde el Congreso de los Estados Unidos de Norte América preguntó al Gobernador de Puerto Rico sobre la situación de un contrato de la Autoridad de Energía Eléctrica y sobre la manera de administrar los fondos de ayuda que se le piensa asignar a la isla junto a otros estados.

Lo más interesante de todo es que prácticamente el congresista Lee fue directo dando su mensaje sobre acusaciones de fraude.  Mencionó además que un fraude al gobierno de Puerto Rico es un fraude a la nación americana. El gobernador aprovechó la ocasión para ripostar diciendo que el no ofrecer los mismos derechos a los puertorriqueños era también un fraude de parte del congreso.

No hubo respuesta luego de esos intercambios de golpes verbales entre ambas personas. Como cuestión de hecho, la Junta de Control Fiscal también solicitó en una audiencia anterior que se le diera más derechos para ser ellos quienes recibieran el dinero de la ayuda y a su vez monitorear gastos y contratos.  La jueza federal denegó esa petición y decidió a favor del gobernador dándole la autoridad de continuar administrando el gobierno electo por el pueblo. Aun así, luego de esa decisión, la junta pretende solicitar al congreso que le haga cambios a la ley promesa para que les de más autoridad en cuanto al control de los fondos federales que le entran a la isla.

Muchos habitantes se confunden y se sienten molestos al ver como la Junta de Control Fiscal pide reducir la jornada laboral, pide reducir el salario mínimo en la isla pero a la misma vez la junta tiene a la directora ejecutiva ganando 600 mil dólares. Esto es más de medio millón de dólares el cual es un sueldo más alto que el Presidente de los Estado Unidos. La Junta de Control Fiscal está gastando 40 millones de dólares anuales si sumamos todos sus gastos y nómina de funcionarios. Encima de eso, no residen en el país lo cual requiere el pago de estadía en hoteles de primera, viajes, escolta, transportación, comidas, y mucho mas.  Es el momento de corregir el disparate creado por el congreso americano que solo sirve para gastar dinero y añadir mas burocracia al gobierno.

Entendemos que moralmente no se justifica la Junta de Control Fiscal con un gasto excesivo debido a que ahora la isla y sus habitantes están en quiebra con familias sin agua, sin electricidad, sin trabajo, sin casa, con sistemas de salud y niños sin escuelas.

A FEMA les va tomar años en inspeccionar las decenas de miles de casas destruidas para luego darle el dinero a los que perdieron su propiedad. Todavía FEMA está entrevistando gente para inspector de FEMA lo cual es una burocracia brutal, todo es en inglés, por internet y la gente tiene que ir a San Juan a solicitar el empleo.

El cobro de la deuda pasó a un segundo plano debido a que estamos en una emergencia humanitaria.  Todavía no hay ningún cambio significativo excepto en las pocas áreas que tienen electricidad. Más de 500 mil personas se han mudado a los Estados Unidos de Norte América para no volver.

Si no hay gente trabajando en Puerto Rico, si se van las fábricas y farmacéuticas, si cierran los pequeños comerciantes, no habrá contribución sobre ingresos que pueda pagar por los gastos del gobierno gigante que existe en Puerto Rico.  Ahora es el momento de achicar las 150 agencias de gobierno, es el momento de despedir a la Junta de Control Fiscal y no reconocerla en lo absoluto como ente oficial hasta que la economía de Puerto Rico se levante.

Es el momento de levantar un sistema soterrado de energía eléctrica y de fibra óptica, es el momento de privatizar la generación y transmisión de energía eléctrica.  Es el momento de traer nuevas compañías de telecomunicaciones y teléfonos satelitales para competir con el monopolio existente.  Solo de esta manera la isla podrá comenzar a recuperarse de la catástrofe atmosférico llamado María y de un congreso racista que ve a los puertorriqueños como americanos de segunda clase.

Si los puertorriqueños son ciudadanos americanos para ir a la guerra y morir en tierras extrañas, entonces también son buenos para recibir los beneficios que reciben los otros ciudadanos de los Estados Unidos de Norte América.

 

 

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