China e Irán quieren a Biden, Rusia quiere a Trump: estas son las amenazas extranjeras a las elecciones según los servicios de inteligencia

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China e Irán buscan interferir en las elecciones de noviembre para que el presidente, Donald Trump, no sea reelegido, mientras que Rusia intenta lo contrario, según anuciaron las agencias de inteligencia estadounidenses en un reporte publicado este viernes.

El director de Inteligencia Nacional, William Evanina, aseguró en un comunicado que estos países han empleado y seguirán empleando medidas tanto a la luz pública como encubiertas, sobre todo en internet y redes sociales, para influir sobre lo que opinan los votantes estadounidenses, sembrar discordia y minar su confianza en los procesos democráticos.

Evanina añadió que también podrían “intentar comprometer la infraestructura electoral” para “interferir en el proceso de votación, robar datos confidenciales o cuestionar la validez de los resultados de las elecciones”.

Sin embargo, añadió que es más probable que estos esfuerzos sea puntuales ya que sería difícil “interferir o manipular los resultados de la votación a gran escala”.

Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Ullyot dijo a la prensa: “Estados Unidos no tolerará la interferencia extranjera en nuestros procesos electorales y responderá a las amenazas extranjeras maliciosas que busquen socavar nuestras instituciones democráticas”.

China no quiere a Trump

Los servicios de inteligencia, incluida la Agencia de Inteligencia Central (CIA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSC), dicen que China ha reforzado sus intentos de influir en la política estadounidense de cara a las elecciones, presionando a políticos que consideran en contra de sus intereses a la vez que “desvían y contrarrestan las críticas”.

Concluyen además que China considera a Trump “impredecible”, en medio de la peor escalada de tensiones entre los dos países en al menos tres décadas. Estados Unidos ordenó cerrar en julio el consulado chino en Houston, y China, en represalia, ordenó cerrar el consulado estadounidense en Chengdu.

Trump ha culpado repetidamente al «virus chino» de la pandemia del coronavirus, ha ofrecido su apoyo a Hong Kong, y ha tomado acciones contra de las redes sociales TikTok y WeChat.

Rusia no quiere a Biden

Evanina dijo que Rusia está utilizando una serie de medidas para denigrar principalmente a Biden y lo que considera el “establishment anti-Rusia”. Ya le criticaba cuando era vicepresidente de Barack Obama, por las políticas sobre Ucrania y a favor de la oposición al presidente ruso, Vladímir Putin.

Esas acciones denunciadas por los servicios de inteligencia incluyen difundir rumores de que Biden es corrupto, e impulsar la candidatura de Trump en redes sociales y en la televisión rusa.

Biden dijo a finales de julio que “había advertido” al Kremlin de que si intentaba interferir en las elecciones tomaría represalias en caso de ser elegido: “Trataré la interferencia extranjera como un acto de confrontación que afecta significativamente la relación entre Estados Unidos y el Gobierno de la nación que interfiere».

Esas represalias, dijo, incluirían «sanciones al sector financiero, congelar activos, respuestas cibernéticas y exponer la corrupción».

 

El director de comunicaciones del equipo de Trump, Tim Murtaugh, dijo en la página de la campaña que «si alguien debe responder preguntas sobre la interferencia extranjera en 2020 es la campaña de Joe Biden». «No necesitamos ni queremos interferencia extranjera, y el presidente vencerá a Joe Biden de manera justa», añadió.

Irán tampoco quiere a Trump

Según las agencias de inteligencia, Irán busca socavar la Administración y la candidatura de Trump pues percibe que, de ser reelegido, continuaría presionando por un cambio de régimen.

Además, busca “socavar las instituciones democráticas de Estados Unidos”, y “dividir al país antes de las elecciones de 2020”, dice el reporte, difundiendo desinformación en redes sociales y recirculando contenido crítico.

Evanina añadió que estas audiencias informativas (que son tanto públicas como clasificadas) en el Congreso continuarán hasta que se celebren las elecciones presidenciales el 3 de noviembre.