Todo Sigue Igual de Malo en Puerto Rico

Todo Sigue Igual de Malo en Puerto Rico

El no tener energía eléctrica no debe ser una excusa para cerrar las escuelas

La educación es un derecho humano fundamental de todas las naciones.  La ley federal y estatal de educación es clara para los estudiantes de Puerto Rico. Los estudiantes tienen el derecho a la educación sin restricciones ni burocracias.  Tanto así, que si la escuela no esta lista, los estudiantes pueden usar una casa, un hotel un centro comunitario para tomar clases.  También pueden alquilar un “Mobile home” para usarlos como salones de clase si fuera necesario.

Los departamentos de educación de los estados incluyendo a Puerto Rico tienen la responsabilidad y libertad de identificar un sitio donde se pueda enseñar al niño. Si la escuela sufre un defecto, la opción no debe ser cerrarla y dejar a los estudiantes sin aprender.  El modelo educativo de Puerto Rico no sirve y hay que salirse de la camisa de fuerza donde el departamento de educación tiene que esperar por el departamento de edificios públicos, OSIAT, y el cuerpo de ingenieros del Ejercito los Estados Unidos.

La práctica criminal de pasarse la papa caliente de la condición de las escuelas para ser abiertas al público debe ser corregida de inmediato. Muchas de las escuelas que no se aprueban ahora, fueron refugios durante la época del huracán María.

Llegó el momento donde los estudiantes tengan la prioridad y donde comencemos de inmediato a darle clases sin perder más tiempo en procesos burocráticos y permisos. Muchos de los defectos identificados en las inspecciones recientes, no tienen nada que ver con los huracanes Irma y María. Los defectos físicos y eléctricos de las escuelas han estado presentes durante años. Lo que pasa es que se entiende por el gobierno local es que si los defectos de las escuelas son identificados por los federales, entonces vendrá mucho dinero para repararlos.

Mientras tanto, los niños siguen fuera de la escuela sin clases empeorando el rezago que ya arrastraban antes del huracán.

Hay que darle la libertad a la secretaria de educación para que ella pueda obtener el dinero del departamento de edificios públicos y asignarlo a cada una de las escuelas. Hay que darle al director de escuelas el dinero de OSIAT y que la escuela pueda sea responsable de mantener todo equipo técnico. También debe tener la libertad de crear escuelas virtuales con programas híbridos y sabatinos de enseñanza. Los facilitadores existentes deben ser asignados a una escuela para que también sea parte integral del grupo de maestros y no ser un funcionario que visita y evalúa al maestro a la ligera por encima de todos sin tener las destrezas o credenciales para hacerlo.

Cada director de escuela y maestro debe tener el control y la responsabilidad de enseñar a los niños como prioridad número uno. El resto de papeleo, funciones externas y burocracia debe quedar en suspenso hasta que venga la energía eléctrica un 100% a toda la isla.

Hay que establecer sistemas educativos más simples con aprendizaje a base de proyectos y que sean a favor de los estudiantes. Hay que crear nuevas escuelas vocacionales con programas de plomería, carpintería, albañilería, electrónica, electricidad, energía solar, refrigeración y diseño de sistemas para que los estudiantes ayuden con la reconstrucción de casas y edificios.

El gasto millonario de la transportación escolar debe limitarse a los estudiantes de Educación Especial.  En estos momentos, muchas personas tienen manera de transportarse y deben ser responsables por llevar a sus hijos a la escuela. También pueden llamar a UBER SHARE que le saldría más barato.

Es el momento de eliminar toda distracción, corrupción y burocracia pasada en el Departamento de Educación. Es el momento de poner en probatoria al maestro que toma sus vacaciones en medio del semestre porque le quedan días libres por tomar. La responsabilidad de un trabajo de maestro es extremadamente importante para un país. Hay que crear un centro de maestros substitutos independientes para evitar la perdida de tiempo en las escuelas cuando falta un maestro.

Finalmente, se debe poner en suspenso todos los programas de pedagogía y preparación de maestros en todas las universidades. Esto se hace con una ley ó por medio del Consejo de Educación Superior donde deja de acreditar estos programas que solo han servido para refugio. Hay que crear un centro nacional de preparación de maestros que sea independiente y competitivo para que provoque un cambio positivo y aumento de sueldo substancial en la profesión magisterial.

El no tener energía eléctrica no debe ser una excusa para cerrar las escuelas.  Hay que tomar el toro por los cuernos y ser parte de la solución con el fin de que nuestros niños tengan una educación de calidad con un enfoque empresarial mundial.

 

 

 

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