EL CARNAVAL ENCENDIÓ A ECUADOR

0
2387

Aunque aún se discuten los orígenes del Carnaval, para nadie es desconocido que en lo que sí nos hemos puesto de acuerdo es que este es un periodo de permisividad e incluso de  cuestionamiento  a la moral religiosa, en la que la gran mayoría de  gentes del mundo occidental, lo disfrutan con  bailes, cánticos,  disfraces e inclusive descanso.

Fiesta pagana que posiblemente tenga sus raíces en las antiguas Saturnales romanas (festejo en honor a  Saturno),  en las celebraciones por la finalización de la siembra de invierno y la fertilidad de un nuevo ciclo o en homenaje al toro Apis en Egipto. También se conoce que existen evidencias de que el pueblo sumerio ya realizaba este tipo de festejos hace 5.000 años.

En el cristianismo adquirió el nombre de Carnaval por el hecho de despedirse de comer carne los días previos al miércoles de ceniza, fecha en que inicia la cuaresma (40 días hasta el domingo de resurrección) periodo de abstinencia, recogimiento y  ayuno. Para el cristiano de la época medieval el Carnaval era la representación del paganismo, donde el pueblo se ocultaba bajo máscaras y disfraces para los bailes y comilonas desenfrenadas,  además se sacrificaban  animales para atraer fortuna.

Leí una teoría que tiene cierta credibilidad que hace alusión al Dios Ball, mismo que es nombrado por 33 veces en la Biblia, como el Diablo o Demonio, en franca oposición a la cuaresma. Entonces, según esta teoría el Carnaval fue creado para el culto al Diablo, culto al pecado, a los vicios, celebración sinónima a la inmoralidad , donde se da pábulo a los placeres perversos, rienda suelta a la violencia sexual doméstica, uso de drogas, riñas callejeras, etc.

Abdón Ubidia, destacado escritor ecuatoriano se refiere al carnaval en los siguientes términos: “fiesta de los instintos, del jolgorio, de la carne y de los desafueros paganos. Nace con los griegos pasa por los bacanales romanos y llega hasta nosotros con los excesos cariocas y, desde luego, con los nuestros no menos auténticos  ni profundos”.

 

 

CARNAVAL EN ECUADOR

Esta celebración la trajeron a Ecuador los conquistadores españoles en el siglo XV. Como ya hemos señalado esta fiesta pagana  adoptó las particularidades de  cada país, según sus propios ritos,  creencias y culturas, en nuestro  caso,  de los indígenas andinos y afro ecuatorianos.

Al respecto Patricio Sandoval, investigador del Instituto de Patrimonio Natural y Cultural asegura que las raíces del Carnaval ecuatoriano están vinculadas con la fiesta indígena de fin de año solar o Paucar Hautay, una de las cuatro más grandes del año. Es decir es la culminación de un ciclo agrícola y el inicio de otro.

El Carnaval de los mestizos, en contraste con los rituales indígenas, termina con el inicio de la cuaresma.  El carnaval indígena constituye una fiesta popular ligada con la tierra y la religiosidad, con un fuerte componente comunitario que robustece el sentido de la organización.

Los indígenas andinos expresan su apego a la tierra en estas celebraciones

Los mestizos aprovechan la cercanía del Carnaval para ofrecer al Niño Jesús su devoción a través de las misas, así se afianza el priostazgo y  se conserva el canto, las coplas, la comida  y el juego con agua y polvo. El agua en las culturas andinas cumple con un papel sagrado, enfatiza  Sandoval.

Uno de los más representativos, con estas características, es el Carnaval de Guaranda, provincia de Bolívar, situada en el centro de la zona andina del país, a cuatro horas de Quito.

El Carnaval de Guaranda no excluye a nadie en sus festejos

Para los guarandeños, su carnaval es una expresión cultural auténtica, de honda tradición popular que une la cultura indio-mestiza, y que da paso a la cuaresma una manifestación religiosa. Las coplas y el juego con agua son lo más distintivo de este carnaval.

Al son de instrumentos musicales autóctonos se danza en estas festividades.

Se dice que las coplas guarandeñas tienen su origen en los versos y canciones prehispánicas. Estas  coplas son  letras populares que mencionan a la felicidad, las costumbres, el amor, el desamor, la tristeza, la algarabía, el enamoramiento, etc

El historiador Luis Baca nos cuenta que cada año en Guaranda se eligen al Taita y Mama Carnaval que son los priostes de la fiesta,  es decir los que auspician económicamente la farra. Hacen la entrada al centro de la ciudad a caballo, con un gallo en sus manos; de igual manera que lo hacía el cacique Guaranga de  la primitiva tribu de los guarangas que poblaron esta zona.

Los guarangas organizaban la gran fiesta para dar gracias a la tierra y a la naturaleza con música, danzantes y disfrazados. Se entonaban canciones y se invitaban a otras tribus a unirse a la celebración. Los invitados se pintaban la cara, se vestían con ropajes especiales, se polvoreaban la cara con harina blanca y bailaban al son de bombos, tambores, pingullos y rondadores.

Con vestimentas  especiales celebran los indígenas el Carnaval

Hoy en día, en Carnaval, los guarandeños y los visitantes casi no se duermen ni descansan. Todo el tiempo lo emplean en los  bailes populares,  el canto de coplas y la comida.  El “Carnaval de Guaranda” es el himno popular de esta celebración que se lo canta con suma emoción y orgullo. Se cocina mote, cerdo asado, humitas, chigüiles, dulce de zambo y pan. Se bebe el famoso pájaro azul que se extrae de la caña de azúcar de Echandía, una la zona subtropical de la provincia.

El último día se efectúa el “entierro del carnaval”, acto simbólico representado por un pequeño féretro que es arrojado al río Guaranda hasta verlo desaparecer.

 

Bellas muchachas se visten de gala para estos festejos

CARNAVAL DE COLTA

A decir del historiador Baca, los festejos de carnaval en Colta, provincia de Chimborazo, tiene su origen en  la hacienda conocida como La Merced. Al lugar  concurrían los indígenas de la región ataviados con disfraces o ropa de fiesta, acompañados por los sonidos de la bocina y rondadores.

Al son de estos sonidos, los indígenas danzaban,  danza que más bien era un trote fuerte y enérgico. Acontecimiento campesino que agradecía a la vida y la tierra. Las mujeres cargadas a sus hijos sostenían banderas, bebían chicha a la voz de jahuay jahuay.

En la festividad no faltaban los “huarmi Tukushca”, hombres disfrazados de mujeres; los hombres disfrazados de policías o militares quienes se burlaban de los agentes que cuidaban el orden; había grupos que rezaban el “bendito” y llevaban  consigo colgado un palo donde había aves, cuyes y otros animales.

También participaba el Taita Carnaval, hombre que simulaba un anciano, quien desfilaba acompañado de hombres disfrazados de gorilas y negros. Ellos jugaban al “gallo compadre” que consistía en colgar un gallo en una cuerda que se bamboleaba, los asistentes trataban de agarrarlo pero con los ojos vendados.

En la noche todos regresaban a casa luego de servirse papas con achiote y cebollas, acompañados con carne, cuy asado, habas tiernas, mellocos, ocas, mashua, es decir lo que daba la tierra. Así pasaban los tres días del carnaval.

Comparsas con ropas coloridas alegran la festividad en Amaguaña, provincia de Pichincha

TAITA CARNAVAL EN CAÑAR

Cañar es una provincia situada en el sur de Ecuador. Para los indígenas cañaris, el Taita Carnaval es un ser supremo que representa la abundancia, él bendice  y augura buenas cosechas. Entonces esta fiesta no tiene el mismo significado que para los mestizos y otros grupos étnicos.

Los indígenas se disfrazan de Sahgshu samarru, un hermoso traje de fiesta. Animan la farra  con  música  producida por el sonido del pingullo (instrumento elaborado con hueso de venado); el huajairo, especie de flautín y el  duco un instrumento de viento. Con estos instrumentos se canta a la tierra, a la naturaleza, a los animales como el cóndor, la vaca barrosa, la mula etc, nos cuenta el historiador Luis Baca.

Además, las canciones expresan agradecimiento y alabanzas que  dedica el Taita Carnaval a las mujeres. También se recuerda que el Taita Carnaval es un ser que viene de lejos, enviado del lejano Oriente para visitar al pueblo cañari; demostrando de esta forma que el carnaval es un evento muy espiritual.

En la noche del martes de carnaval se realizan ceremonias para reencontrarse con los espíritus de los antepasados, llamados malkus.

 

CARNAVAL DE AMBATO

Esta es una celebración muy diferente a las descritas. Su característica es ponderar que esta ciudad es “tierra de las flores y de las frutas”. Ambato es la capital de la provincia  central de nuestra zona andina, Tungurahua.

Con desfiles de carros alegóricos decorados con flores y frutos, con  comparsas culturales y artísticas locales nacionales e internacionales se disfruta a esta celebración, durante los tres días de carnaval,  en los que está totalmente prohibido el uso del agua.

 

OTRAS CELEBRACIONES

En la zona costera tenemos a la provincia de Esmeraldas situada en el norte, limitando con Colombia, aquí el carnaval se juega con agua pero también se realizan  actividades culturales  internacionales afro americanas. Este año se preparó el festival “Marimba y Carnaval 2018”, el “Festival Salsero Voces” y la elección de la reina del Carnaval.

En la ciudad más poblada del país, Guayaquil, conocida como la “Perla del Pacífico” se programan una serie de actividades culturales que incentivan el turismo hacia ese lugar.

Las provincias del Carchi y de Imbabura, ubicadas al norte de la sierra también se prepararon para recibir a los visitantes con bandas de pueblo, artistas de la zona, gastronomía típica como la fritada y el hornado. (carne de cerdo frito u hornado) En Imbabura se desarrolló el Carnaval de Coangue, una festividad que destaca la cultura afro ecuatoriana, ubicada en el Chota.

Los quiteños, en su gran mayoría, aprovechan estos tres días de asueto  para  descansar,  salir de la ciudad a visitar los diferentes puntos del país o simplemente cumplir los pendientes. Las playas son  sus preferidas  como la de Esmeraldas, Manabí y Guayas, pero también la amazonía una zona que está desarrollando un turismo particular donde el contacto con la naturaleza es lo llamativo.  Es decir estas festividades nos proveen de alternativas diferentes  a los ecuatorianos para pasarlas bien, en estas fechas.

 

 

Compartir
Artículo anteriorIsmael Cala: Mientras más me conozco, más conozco a los demás
Artículo siguienteEL PEQUEÑO LIBRO DE LA SABIDURIA DE DON MIGUEL RUIZ.
Eva Rocío Villacís
periodista profesional ecuatoriana graduada en la Universidad Central de Ecuador. Tiene una amplia experiencia en Comunicación Institucional. Ahora ha incursionado en el periodismo con la misma vocación y empeño que lo hizo como Relacionadora Pública de importantes instituciones y personajes de nuestro país. Muy interesada en los acontecimientos políticos, culturales, sociales e históricos que se suceden en el día a día en Ecuador, se permite trasladar a ustedes el pensamiento, sentir y hechos de nuestro país Ecuador, para que los hermanos latinoamericanos estén oportunamente informados y motivados a para seguir adelante en la construcción de la Patria Grande.