Populares temen que el partido vaya camino al desastre

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(San Juan, PR) La reunión de la Junta de Gobierno del Partido Popular Democrático (PPD) ratificó la presidencia de Héctor Ferré en la colectividad política.  La posición del exsenador Roberto Pratts en la Junta también se mantuvo inalterable.  La reunión había sido convocada para esclarecer la relación de ambos con la firma de cabildeo DCI Group.

El único cambio que se suscitó en la reunión fue la renuncia de la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto a la vicepresidencia del PPD, aunque mantuvo su posición como representante de la capital. La alcaldesa en su página de Facebook indicó que renuncio por motivos de conciencia.

Aunque se ha mantenido la secretividad a lo ocurrido en la reunión, trascendió que Cruz Soto presentó una moción para desbancar a Ferrer de la presidencia del PPD, pero no contó con el apoyo de los presentes.

El senador Eduardo Bathia, quién no apoyó la moción de Cruz Soto, en un programa radial esta mañana condenó la asociación de Ferrer y Pratts con DCI Group. Enfatizó que el electorado puertorriqueño tendrá que decidir hasta que nivel apoya a políticos asociados a los grupos que enajenan a los puertorriqueños.  Sin embargo, en su momento se mantuvo conciliador tratando de mantener la unidad del Partido Popular.

En su página de Facebook, Bathia escribió que:

“Siempre he creído y abogado por la transparencia y la apertura de los procesos políticos en Puerto Rico.  Ayer se llevó a cabo una reunión dura, necesaria y fundamental para el futuro del Movimiento Popular Democrático.  Discrepo profundamente de los que la han catalogado como una pugna de poder.  Eso es reducir un debate serio a lo mezquino, lo mundano y lo pedestre.  La reunión de ayer era sobre otra cosa: qué valores; qué principios y qué ética deben existir en el desempeño de las funciones de los líderes de Puerto Rico.  Con el grave deterioro que hay en nuestras instituciones políticas y la desconfianza profunda en la democracia, la agenda de construir credibilidad tiene que ser prioritaria.  Sobre eso era la reunión anoche en el PPD”.

“No quedé complacido, y lo dejé saber anoche mismo.  A diferencia de lo expresado por algunos portavoces después de la reunión, hay opiniones diversas y juicios variados sobre la información que se intercambió.  Lo que es conducta aceptable para unos, es conducta inaceptable para otros.  Fui a escuchar y ser escuchado.  Estoy convencido que la conclusión del intercambio que se dio ayer es que nos corresponde abrir al máximo la discusión y las decisiones en el Movimiento Popular. No es a través de imposiciones de la Junta de Gobierno ni de ningún otro grupo o de planchar posiciones que se devuelve la confianza.  Eso solo la lacera más”.

“En los próximos dos años el Movimiento Popular Democrático tiene que diseñar e implementar un proceso distinto a lo que ha vivido en su historia.  Tiene que haber apertura real; ser amplio, participativo y democrático.  Eso solo ocurre inspirando al país; brindado serenidad; garantizando echar pa’lante a Puerto Rico y ofreciendo soluciones reales a los problemas.  De esa agenda no me apartaré”.

Aunque Ferrer y Prats prevalecieron en la reunión, la respuesta de los populares no ha sido de beneplácito con la decisión de la Junta. Son más las voces disidentes que las que apoyan la permanencia de ambos líderes y potenciales aspirantes a la candidatura a la gobernación por la colectividad.

El pueblo popular ha expresado que esta situación será utilizada por el Partido Nuevo Progresista durante la campaña del 2020.

“Esta decisión es amoral y permea la crisis identitaria de la colectividad”, señala Aramita Aalmeda de San Germán. “Ferrer y Prats no son populares ni creen en los principios ético-morales que han caracterizados por 80 años al PPD. Son colmillús que solo buscan el poder”.

“Realmente el PPD ha manchado los principios y los valores del partido, aceptando explicaciones que no aportan nada a borrar el descaro y la mezquindad. Ningún popular digno y con respeto a los principios de «vergüenza contra dinero» podrá jamás en la vida respaldar a los que pusieron sus intereses por encima del pueblo, del partido y que quieran con cara de lechuga decir: aquí no ha pasado nada. No se puede tirar piedras con el techo de cristal. Y la reunión de anoche no resultó ser más que una payasada”, expresó Cuchy Camacho en Facebook.

“Muy triste pero esa es la realidad. El amiguismo nuevamente triunfa. Tapaderas y tapaderas ante los ojos de los seguidores que esperaban limpiaran la casa. ¿No les da vergüenza?”, añadió.

Esta percepción es compartida también por el ex representante a la Cámara de Representantes por Mayagüez Charlie Hernández quien en su página de Facebook enfatizó que,

“La obsesión de poder con el que algunos defienden sus acomodos políticos en el PPD me recuerdan al macharrán abusador que proclama: «si no eres mía no serás de nadie» y así matan al PPD con tal de hacerlo suyo”.

Otros populares esperan que haya primarias en el PPD y que en ese momento el pueblo desbanque a ambos candidatos.

“Ayer se escribió otra página en el libro del Partido Popular Democrático. Al igual que muchos populares de la base estoy decepcionado de la forma que 23 personas manejaron todo el asunto pero no queda la tranquilidad que le pondremos fin a ese error en las primarias”, enfatizó Ricardo Esparra en Facebook.

“El partido debe ser primero y si queremos recuperar el poder debemos ser una alternativa viable al pueblo. Ya tuvimos la experiencia pasada y si se vuelve a perder se desmorona el partido como partido”, concluyó.

La decisión de la permanencia de los dos líderes populares fue tomada por 23 asistentes de los 33 integrantes que tiene la Junta de Gobierno. Entre los diez ausentes a la reunión estuvieron los exgobernadores Rafael Hernández Colón, Sila María Calderón y Alejandro García Padilla, el representante Manuel Natal,  los expresidentes de la colectividad David Bernier y Héctor Luis Acevedo,  el alcalde de Carolina, José Aponte Dalmau y el comisionado electoral Miguel Ríos. Muchos populares temen que esta decisión señale la muerte de la colectividad política.

“El PPD le ha servido bien a Puerto Rico, pero este coqueteo con cabilderos ha generado la peor crisis que esta colectividad ha vivido en su historia. La vida de la colectividad está en riesgo”, asegura Jaime Sánchez de Guaynabo. “No podemos permitir que estos desalmados saqueen el partido”.

El PPD tiene elecciones para sus puestos directivos en noviembre. Dos acciones pueden pasar, que se mantenga Héctor Ferrer en la presidencia del partido o que haya unas primarias, que a la postre podrían dividir y debilitar la colectividad.

“Estamos en un momento histórico. Es hora de los populares tomar control de partido”, expuso Maruja Vázquez.