Aprender a emprender

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La pasión, la creatividad, el compromiso, la innovación, la responsabilidad, la visión, así como la capacidad de adaptabilidad a los cambios, son algunos de los principales elementos que caracterizan a un emprendedor.

Al momento de plantearse un determinado proyecto, un emprendedor deberá tener claro cuáles serán sus objetivos. La simple idea, por muy innovadora y revolucionaria que esta sea, no será suficiente para lograr su concreción y la obtención de los resultados esperados. Las ideas son solo eso, hasta que no se trasladan al plano de la realidad. Mientras tanto, únicamente serán un manojo de buenas intenciones.
Hablemos sobre la innovación. En un mundo pleno de cambios, sin duda alguna la innovación es la herramienta clave al momento de echar a andar un proyecto. Siempre, aunque existan ideas similares en el mercado, debe existir un factor que diferencie tu producto del resto de la competencia. Y si además no existen otros parecidos, es necesario a toda costa evitar que otros te imiten y te superen. Es preciso ir un paso adelante.

La pasión… No solo es enamorarte de lo que haces. Una vez que logras posicionar tu producto en el mercado, debes ser persistente y hacer que todos los consumidores lo admiren, lo defiendan y lo prefieran. Es necesario buscar la manera en que tus clientes cautivos y potenciales sean parte importante del marketing de tu marca. Una buena estrategia de mercadeo hará eso posible. Asesórate al respecto.

La creatividad es fundamental. No se trata tan solo de producir por el simple hecho de lanzar un producto al mercado y listo. El ser creativos es una condición fundamental en todo emprendedor y que debe acompañar cada parte del proceso de comenzar un negocio. Vende lo que es diferente. Lo que es igual se quedará como un producto más del montón y tendrá garantizada su desaparición temprana.

En el mismo instante en que te planteas el inicio de un proyecto, la visión no debe ser cortoplacista. Es imprescindible fijarse metas y objetivos que te lleven a expandir tu negocio hacia otros estadios de crecimiento. El verdadero emprendedor trabaja en torno a plazos, a cumplimiento de una hoja de ruta. Quiere ver que su idea crezca y se mantenga en el tiempo.

El compromiso también es uno de los elementos que más impactan dentro de la concreción de un emprendimiento. Debes ser capaz de asumir que siempre tendrás la obligación de cumplir con la promesa básica del producto que sacas al mercado. En caso contrario, solo venderás una vez, condenando al olvido tu emprendimiento. Ello va muy ligado a la responsabilidad.

Estas tan solo son algunas de las características que deben estar presentes en todo aquel que esté dispuesto a llamarse emprendedor. Así que manos a la obra y pongamos a trabajar la imaginación sin límite alguno, tomando en cuenta estos elementos.

 

Sobre el autor:

Ingeniero financiero, especialista en finanzas internacionales y emprendimiento

Twitter: @diazgranados_m