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Quiero operarme y no sé de qué

Cuando una lee o escucha esta frase, inmediatamente se le enciende una alarma en la cabeza. Permíteme ser muy clara aquí; yo estoy a favor de las cirugías estéticas porque a veces una operación es todo lo que se necesita para corregir algo de tu cuerpo o rostro que te mortifica y aumentar la confianza y la seguridad en ti misma. Y ahora con los avances tecnológicos en el campo de la salud, los cirujanos pueden hacer maravillas con tus senos, tu nariz, tus glúteos, tu abdomen. Sin embargo, cuando esto se convierte en una obsesión, se vuelve poco sano y puede tener graves consecuencias para tu vida.

¿Cómo saber si tienes un trastorno con las cirugías estéticas y tu imagen?

“Quiero ser perfecta”: estás obsesionada con la perfección (¿y quién decide cómo es la perfección?), y encuentras demasiados defectos en tu cuerpo, aunque objetivamente no lo sean. Todos los cuerpos son diferentes y cada uno tiene su encanto, entonces, ¿por qué obligarnos a tener uno de 90-60-90, aun cuando no tengamos esa contextura? Nos hacemos mucho daño al tratar nuestros cuerpos de esa manera.

“Quiero ser igual a determinada actriz o modelo”: aquí ya encontramos un problema de identidad. Tú eres tú, y la obsesión por “ser igualita” a determinada persona, te puede afectar en lo personal y mental. Puedes admirar a alguien por su apariencia o su talento, pero querer verte exactamente cómo esa persona constituye un trastorno de personalidad que hay que revisar y abordar. ¿Por qué no puedes ser simplemente tú? ¿qué te lo impide? ¿qué necesitas para quererte más a ti misma?

“Me quiero operar, pero no sé de qué”: hay mujeres y hombres que entran y salen de los quirófanos como si fuera su pasatiempo; una vez comienzan a operarse, nada los detiene y nunca se sienten satisfechos. Es importante recordar que, aunque sea sencilla, una operación es una operación, que conlleva anestesia y siempre tiene sus riesgos. Anualmente, miles de personas, en su mayor parte mujeres, mueren en los quirófanos haciéndose procedimientos estéticos. No seas tú parte de esa terrible estadística.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Si tienes algún trastorno de tu imagen es importante buscar ayuda profesional. No es algo que puedas resolver por ti misma y los profesionales de salud mental pueden ser de mucha utilidad para ayudarte a tener una imagen sana sobre ti misma. Si realmente necesitas o deseas una cirugía estética en particular, acude a cirujanos plásticos reconocidos, con experiencia. Evita hacerte estos procedimientos en establecimientos dudosos o sospechosos, spas o en cualquier sitio que no cuente con todo lo necesario en caso de una emergencia, aunque sean mucho más baratos que una clínica reconocida. En estas cosas no se puede ahorrar porque lo barato puede salir muy caro.

También quiero que recuerdes que la verdadera belleza se basa más en la confianza y la belleza interior que proyectes.

@PosadaLifeCoach

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