COLUMNA Sylvia Castillo: GUAYNABO: SEX & THE CITY

COLUMNA Sylvia Castillo: GUAYNABO: SEX & THE CITY

Un imperio que se tambalea…

Mucho se ha hablado durante los últimos días sobre el señor Héctor O’Neill; alcalde de la ciudad de Guaynabo conocida mayormente como Guaynabo City ya que muchos de los rótulos de la ciudad al igual que los carros de la policía llevan sus títulos en inglés, en obvia referencia al deseo que tiene el ejecutivo municipal igual que el partido del gobierno actual de que la isla de Puerto Rico sea el estado 51 de la nación americana. El Partido Nuevo Progresista es el partido que está en el poder del gobierno de la isla.

Hace unas dos semanas que el actual gobernador honorable Ricardo Rosselló le pidiera la renuncia al alcalde y él se ha negado a renunciar en abierto desafío al primer mandatario del país.

Al señor O’Neill, quien fuera presidente de la Asociación de Alcaldes de la isla, se le ha descubierto un ‘’modus operandi’’ que como alcalde ha tenido en su municipio por los últimos 24 años. Aparentemente el mismo consiste en haber hecho de su municipio un harén donde ha sostenido amoríos, ha tenido amantes y relaciones sexuales con varias empleadas que están bajo su autoridad y mando como jefe del ayuntamiento de Guaynabo. Alegadamente el escándalo se acrecienta porque se dice que su hijo es exactamente igual que su padre de enamorado y abusador.

El escándalo ha surgido por medio de la investigación de la destacada periodista puertorriqueña Ivette Sosa quien ha sido víctima de persecución y de diferentes ataques partidistas por gente que desea hacerle daño logrando una estrategia de intimidación en su contra.

La alegada investigación periodística arrojó que el alcalde O’Neill se ha dado vida de jaque árabe en sus 24 años como alcalde donde ha creado un imperio que hoy se tambalea. Se han transado 3 demandas en ese municipio por hostigamiento sexual, abuso y violación. La última de estas demandas estableció una transacción del susodicho alcalde donde le entregó a una ex amante suya y a su ahora pareja $450, 000 (cuatrocientos cincuenta mil dólares) $300,000 para la dama y $150,000 para su actual pareja por daños.

Al ser descubierta esta demanda, salieron a la luz una demanda de una abogada y otra transada en el año 2007 por $450,000 mil dólares más de otra ex amante.

La alcaldía de Guaynabo es un edificio hermoso y alegadamente muchos de sus empleados han hablado anónimamente contando que el alcalde aparentemente tiene una entrada exclusivamente para el donde de manera oculta puede entrar y salir a una oficina sin que nadie lo vea, donde corre el dinero, se transan demandas, se hacen diferentes tipos de reuniones y se hacen transacciones ilegales con diferentes empresarios del país que aportan a su campaña política y la del gobierno. Supuestamente en el mismo edificio posee un apartamento con un jacuzzi en forma de corazón donde aparentemente sostiene tanto el como su hijo sus encuentros sexuales con la dama de turno.

Alegadamente se dice por lo bajo que el escándalo va mucho más allá de lo que cualquiera pueda pensar ya que O’Neill mantiene a sus empleados bajo amenaza y abuso de poder adquiriendo el asunto un velo de mafia porque tiene demasiados esqueletos en el closet y por eso el alcalde no renuncia. Para completar se dice que los agentes federales (FBI) están investigando y rondando la alcaldía hace poco más de una semana.

La periodista Ivette Sosa ha informado al país un esquema donde alegadamente hay agentes que la persiguen diariamente.

Según la propia periodista en declaraciones en sus redes sociales el alcalde O’Neill ha contratado al bufete de abogados del Lcdo. Antonio Sagardía para que obtenga su seguro social con la idea de hacerle daño y hasta han ofrecido buen dinero por conseguir información personal sobre ella pero algunos funcionarios del gobierno tanto estatal como federal se han negado a dar tales informaciones ya que estarían violando su propia ley de ética profesional.

La periodista informó que según su fuente; quieren la cabeza de ella, la de Jay Fonseca y la de Tony Soto. También indicó que esa estrategia de intimidación de allegados al alcalde O’Neill no la va a detener en su esfuerzo por descubrir la verdad.

Mientras el gobernador de Puerto Rico sigue esperando por la renuncia del alcalde de Guaynabo Héctor O’Neill, el presidente del Senado; Tomás Rivera Schatz, quien se ha destacado por defender a corruptos y acusados federales, sale en su defensa por lo cual las damas de Puerto Rico han salido con indignación a protestar pidiendo la renuncia del alcalde ya que jugar con la impunidad del alcalde de Guaynabo es un mensaje muy peligroso para víctimas, violadores y para el país entero estableciendo precedentes que no deben existir. Mientras, se desconoce la opinión de la primera dama de la ciudad y esposa del alcalde.

 

 

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